Haciendo limpieza de trastos, encontré mis viejas botas industriales de trabajo. Las pobres estaban hasta mohosas y tenían las puntas de los cordones con todo el plástico deshecho, así que me propuse ponerlas a punto y revivirlas.
Para quitarles todo el moho, las lavé con agua bastante caliente y un buen chorro de lejía y detergente. Después, las enjuagué con agua caliente también y las puse a secar al sol. Como ahora es verano, no tardaron en secarse.
Después pude observar que estaban descosidas por una esquina, así que con una aguja y cuatro hebras de hilo, empecé a coser aprovechando los mismos agujeros del descosido. Puesto que las botas son de cuero y el material es muy duro, me ayudé con unos alicates para meter y sacar la aguja.
Y ahora al punto que nos ocupa.
